ALL MY SONS (1948)

 

Un hombre…

También puede ser defectuoso.
Como una máquina o un cilindro.
Un poco de presión y se rompe.

La primera vez que esta obra de Arthur Miller fue llevada a la gran pantalla después de su gran éxito en el teatro, el propio Miller fue quien realizó el guion para este film. Una historia donde no hay ningún villano, sólo alguien que cometió un gravísimo error empeorado por la más absoluta negación posterior. Joe Keller (Robinson) es un fabricante que años atrás fue declarado inocente de un cargo por venta de piezas defectuosas al ejército norteamericano, como consecuencia del uso de dichas piezas mueren 21 soldados americanos. El socio de Keller, Dever, sí fue hallado culpable y cumple condena. Asimismo, Larry, un hijo de Keller que también combatió en la guerra no regresó de ella y se encuentra en paradero desconocido desde entonces. Larry, antes de su desaparición, estaba prometido con Ann, la hija de Dever, la cual tiene asumido que Larry falleció hace tiempo y es la nueva pareja de Chirs (Lancaster), el otro hijo de Keller. Mientras, Kate (Mady Christians), la esposa de Joe, vive con la idea de que su hijo desaparecido sigue vivo y que algún día reaparecerá, por lo que no acepta la relación de Chris y Ann ya que considera que es asumir que Larry está muerto. Ann recibe la visita de su hermano abogado, que acusa a Joe Keller de ser también responsable de la venta de las piezas defectuosas, algo que Keller se niega a admitir.Historia con un comienzo en apariencia sencillo a la que el desarrollo le da un interés notable. Es una de esas películas que a pesar de no contar con la devoción de otras de su misma época el paso del tiempo no le afecta demasiado, contando con buenos diálogos y donde la interacción entre los personajes resulta muy natural y espontánea. La sencillez de las escenas hace que sean los actores quienes lleven el peso de la narración. Los Keller con Edward G. Robinson como el padre, Mady Christians como la madre y un joven y brillante Burt Lancaster como el hijo, destacan sobre el resto del reparto, a pesar de que la elección de los actores masculinos puede resultar un poco llamativa, dado el poco o nulo parecido entre Robinson y Lancaster.

Este es un film del que Robinson estaba especialmente orgulloso, le encantaba la obra de Miller y por supuesto que le hizo feliz poder conseguir el papel. El actor, en plena madurez, hace una interpretación intensa de un hombre que no se reconoce el daño que ha hecho y que elude la responsabilidad en beneficio de su familia y su empresa. Reconoció que el director, Irving Reis (que se refería a Robinson como “one-take Eddie”, dado que raramente debía repetir una escena), tenía que decirle que se lo tomara con calma a menudo, dada la fuerza que le quiso dar a su personaje. Tanto Robinson como Lancaster participarían en varias adaptaciones realizadas posteriormente para la radio.

En lo personal para Robinson eran tiempos difíciles. Su mujer estaba internada en una clínica francesa debido a su estado mental, su hijo tenía sus propios problemas relacionados con el alcohol y el típico estilo de vida de Hollywood. Para colmo, su participación en el Comité Por La Primera Enmienda (grupo creado junto a otros como Sinatra, Bogart, Henry Fonda o Billy Wilder, para protestar contra el Comité de Actividades Anti-americanas, que estaba siendo el azote de gente de la industria del cine) le puso por primera vez en el punto de mira de quienes lanzaron la caza de brujas. Robinson desde hacía mucho tiempo había participado en organizaciones liberales, donando dinero para múltiples causas humanitarias (como por ejemplo para ayudar a las víctimas de la guerra civil española) y es posible que algunos objetivos de esas organizaciones no fueran compatibles con las ideologías más conservadoras de Estados Unidos, pero ese Comité de Actividades Anti-americanas se dedicaba a lanzar acusaciones sensacionalistas y absurdas en muchos casos, por lo que quería dejar claro su patriotismo participando en actos públicos patriotas. Un discurso que dio en uno de esos actos, escrito por Albert Maltz, fue publicado en la prensa y parecía que daba por terminada toda especulación sobre su supuesto comunismo, pero el Comité de Actividades Anti-americanas no pensaba igual, y siguió presionando a Hollywood. Por esa época un informante que nunca fue identificado advirtió al FBI que el actor era supuestamente miembro del partido comunista, no sólo un simpatizante, y por parte de ciertos medios de comunicación se le seguía relacionando con el partido comunista. De nada sirvió que Robinson apoyara a su país de tantas formas, alistándose voluntariamente al ejército durante la Primera Guerra Mundial, siendo una de las primeras estrellas de Hollywood que fue a mostrar su apoyo a las tropas norteamericanas que participaron en la Segunda Guerra Mundial, o involucrándose tanto en un film como Confesiones De Un Espía Nazi, etc. Debido a ello su carrera terminaría sufriendo un revés incalculable, y también moralmente le resultaría duro, entre otras cosas él se consideraba norteamericano por encima de todo a pesar de su origen rumano. Los primeros síntomas que Robinson pudo notar fue después de que The Red House supusiera un buen éxito tanto en crítica como en taquilla, el actor se encontraba con que no le llegaban más guiones, empezando a sospechar que podía tener algo que ver sus afiliaciones políticas. Así que cuando le llegó la oportunidad de actuar en All My Sons se entregó totalmente al film, lejos de pensar en empezar a defenderse de todas las acusaciones relacionadas con su ideología liberal.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en drama y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s