SCARLET STREET (1945)

$T2eC16hHJF0E9nmFTMCpBP7RYIQDug~~60_57

En Perversidad vemos como Christopher Cross, aburrido cajero de un banco, recibe un homenaje a 25 años de trabajo. Tiene el respeto de sus compañeros y el aprecio de su jefe, que le regala un reloj de oro como agradecimiento a tantos años de leal servicio. Pero todo eso no significa nada comparado con la visión de la amante de su jefe, se pregunta que se debe sentir siendo amado por una mujer tan hermosa. Él está casado, para evitar la soledad, con una arpía que no para de humillarle y de recordar constantemente a su fallecido primer esposo. En su regreso a casa esa noche ve como alguien está agrediendo en plena calle del Greenwich Village neoyorquino a una joven. Se enfrenta al agresor y consigue reducirlo y dejarlo inconsciente con un paraguazos. Ha pasado repentinamente de ser un viejo acabado a ser el héroe salvador de una bella mujer con la que cree poder aspirar a tener una relación, aunque podría ser su hija. Lo que no sabe es que Kitty March, a pesar de que le diga que es una aspirante a actriz, es en realidad una prostituta y el tipo al que consiguió reducir, con bastante suerte, es Johnny, su chulo. Entre los dos urden un plan para sacarle a Chris todo lo que puedan ya que creen que es un pintor que se gana la vida bastante bien con sus cuadros, pero lo cierto es que la pintura es sólo un hobby al que Chris se dedica los domingos, considerándose a sí mismo un pintor mediocre. Pero no sólo no contradice a Kitty en sus ideas sobre su supuesto éxito como artista, también le oculta que trabaja de cajero en un banco y él de la misma forma se traga que Kitty está interesada en él como pareja y posible futuro marido, y debido a ese dejarse llevar no puede dejar de conseguir como sea un dinero que no tiene para ayudar a Kitty a convertirse en actriz, para lo cual nada mejor que alquilar un estudio para ella que también podrá ser usado por Chris para trabajar en sus cuadros.

Siendo un remake del film La Chienne de Jean Renoir (1931) este film de Fritz Lang es una de las obras cumbres del film noir. Lo que Lang apuntó en la también sensacional La Mujer del Cuadro se perfecciona en esta, que llega hasta donde la otra se quedaba corta. Aquí no hay medias tintas y final feliz y amable. Es una película despiadada en la que no se puede dejar de compadecerse del ingenuo Christopher Cross. El trabajo de Lang es intenso, obsesivo y muy elegante durante todo el metraje, es una de esas películas que después de haberla visto muchas veces siempre se puede seguir descubriendo detalles que no se percibieron anteriormente. Una película magistral sobre las miserias humanas. Una frase que define la moraleja del film tiene todo el sentido del mundo: Preferiría ser sentenciado por un juez que por mi mismo.

$(KGrHqJ,!n4FBWBKqw3LBQgIVIqKTw~~60_57

La primera versión de esta película que se pretendió estrenar en los cines fue censurada, y para tener el visto bueno de la censura ciertas escenas tuvieron que ser acortadas dramáticamente, tal como la brutal escena del pica-hielos o la tensión sexual latente cuando Chris Cross le pinta las uñas de los pies a Kitty. Aún así el film puede ser cualquier cosa menos complaciente o edificante.

Todo el reparto hace un trabajo maravilloso, con una Joan Bennett espectacular como una de las femmes fatales definitivas, Dan Duryea como chulo aprovechado y un Robinson genial e intenso. También es de destacar entre los personajes más secundarios a Rosalind Ivan como la perfecta vieja bruja con la que el pobre Chris está casado.

En su autobiografía Robinson no valoraba demasiado Perversidad, diciendo que tanto la película como su actuación era pura monotonía, llegó a decir que trató de hacer lo que fuera para acabarla cuanto antes y que no puso mucho de su parte, algo que sorprende saber ya que su actuación es de las más destacadas de toda su carrera y para mi personalmente fue la que me hizo interesarme realmente por su carrera. Tampoco el film tendría críticas muy positivas por parte la prensa de la época, pero Perversidad aguanta el paso del tiempo como pocas, sobretodo debido a una dirección impresionante y a un trío protagonista a gran altura. Un película que es referencia del noir por su calidad en todos los aspectos, un punto culminante de todo un género.

1287621058-m

Intencionadamente o no, su Christopher Cross es no sólo uno de los personajes definitivos de toda la carrera de Edward G. Robinson, pocas veces alguien habrá interpretado a alguien tan patético por el que se puede sentir tanta lástima y empatía al mismo tiempo. Verle acostumbrado a la humillación, lavando los platos con delantal mientras su mujer no para de recordar al “hombre de verdad” que era su difunto y primer marido, como acepta esa castración mental, eso es algo que afecta. No sólo los cuadros de Chris tienen una considerable falta de perspectiva, ese mismo defecto lo tiene en su relación con Kitty, está tan enamorado que no puede ver la realidad. Cuando encuentra a la que cree que puede ser su futura y dulce esposa en compañía de su chulo Johnny sabe que ése es un tipo que no le agrada (Chris Cross no le reconoce de su primer encontronazo cuando lo redujo a paraguazos) pero no va más allá y no reacciona hasta que descubre las intenciones reales de esa encantadora parejita.

Tal vez el estado anímico de Robinson en ese tiempo en particular, que le llevó a renegar de su propio trabajo no sólo en Perversidad, estuviera influido por los problemas de comunicación con su hijo, quien a la edad de 12 años ya había tenido problemas con el alcohol y su nivel en los estudios era de un nivel muy inferior al grado que cursaba. También Robinson sentía que su carrera entraba en declive, aunque no sabía muy bien si era debido a su edad o a que su activismo liberal le empezaba a pasar factura, y es que tanto apoyo a causas alejadas de ideas conservadoras no caían muy bien entre los reaccionarios que movían los hilos tanto en Hollywood como fuera de esa industria. Aún así y con todos esos problemas personales su labor en Perversidad y otros films de la época le muestran a un nivel altísimo, inalcanzable para la mayoría de los actores, actuaciones soberbias llenas de autenticidad, plagada de detalles y de un saber estar ante la cámara que le convierten en el mito que es. En sus trabajos en los años 40’s se aprecia una clara evolución con respecto a sus trabajos anteriores, algo que sería una constante en toda su carrera.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en film noir y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a SCARLET STREET (1945)

  1. I haven’t seen this one yet, but I’ll have to check it out!

  2. It’s crazy to me how some actors seem to have such bad things to say about some of their best regarded films. Good thing for the fans that releases aren’t based on the star’s enjoyment of the film, I guess. Thanks for the post!

    • gonzalo120w dijo:

      I guess that sometimes people are too much perfectionist about their own work. It would be great if Robinson could know about the praises received constantly for his work in Scarlet Street. And this is a film I encourage you to watch, you’ll enjoy it.
      Thanks for your comment!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s