BARBARY COAST (1935)

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Durante la fiebre del oro Mary Ruthledge llega a San Francisco para encontrarse con su prometido, pero una vez en tierra tiene la desagradable noticia de que él ha sido asesinado después de haber perdido su fortuna en el Bella Donna, local de juego regentado por Louis Chamalis, desde donde controla toda la ciudad y a los buscadores de oro. Una mujer tan bella como Mary no es muy habitual en el San Francisco de esos años y Chamalis la contrata para su negocio. Chamalis quiere manejarlo absolutamente todo y está especializado en estafar a buscadores de oro que ayudados por bebidas manipuladas pierden el control y se dejan en la ruleta trucada lo que habían conseguido en años de duro trabajo. Chamalis maneja a la prensa, a los jueces, a los cargos políticos, y de hecho lo único que no puede de ninguna manera conseguir, para su desesperación, es que la bella Ruthledge le ame honestamente, por mucho poder que pueda tener. En uno de sus paseos a caballo Mary conoce a Jim Carmichael, un buscador de oro y un soñador, una persona decente que está lejos de la inmundicia con la que Ruthledte trata en San Francisco. Ella no le cuenta la verdad de su vida en el Bella Donna y cuando Joe termina con su trabajo y quiere volver a casa se encuentra con que debido a la niebla tiene que posponer su salida, pero se encuentra con el villano Old Atrocity que le lleva al Bella Donna para que pueda divertirse un rato. Por otra parte habitantes de la zona ponen en marcha un plan para quitarle el control que tiene de la ciudad a Chamalis y sus matones.

La película, a pesar de estar muy bien ambientada, contar con un gran reparto y un guión interesante, tiene muchos altibajos, con situaciones que resultan precipitadas y escenas metidas con calzador. No es uno de los más memorables trabajos de Robinson, pero aunque da la talla como implacable dueño de San Francisco quizás resulta demasiado afectado en las escenas más dramáticas. Tampoco es una de las grandes películas de Howard Hawks, que sustituyó a William Wyler, y el conjunto de la película resulta desigual aunque tuviera muy buenas críticas en su época. Miriam Hopkins y Joel McRea. están a un buen nivel, aunque el absoluto ganador de la película es el papel del gran Walter Brennan, uno de los mejores secundarios de la historia del cine, impactante y muy divertido en su personaje Old Atrocity, un carcamal entrañable y peligroso por igual.

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Después del éxito con Pasaporte A La Fama la Warner vio que era el momento de que Robinson volviera al estudio que le tenía contratado, pero todos los guiones que le mandaban eran de gángsters, así que al pasar el tiempo sin conseguir el interés del actor se llegó a un acuerdo con Samuel Goldwyn para prestarle a Robinson para United Artists, eso sí, pagando a la Warner el doble del salario del actor. Aunque Ciudad Sin Ley fuera originalmente un proyecto que contaba con William Wyler como director y con Gary Cooper y Anna Sten como pareja protagonista fue el reencuentro de Robinson con el director Howard Hawks, que a pesar de todos los problemas que tendría con el actor le consideraba junto a Walter Huston y Paul Muni el mejor actor de todos a los que había dirigido. El rodaje estuvo lleno de tensión en parte por las diferentes ideologías políticas: Robinson y los escritores Ben Hetch y Charles MacArthur en el bando liberal y Hawks, Miriam Hopkins, Joel McCrea y Walter Brennan por el lado más conservador. Las batalla dialécticas no cesaban en ningún momento, pero eso no era todo, Miriam Hopkins, a pesar de su indudable talento, era una absoluta pesadilla para todo aquel que la rodeara, que actuaba como una diva insufrible constantemente. Le gustaba improvisar las escenas, eclipsar a sus compañeros de escena, cambiar e improvisar líneas según le parecía y exigir lo que le daba la gana mientras el resto del equipo estaba esperando a que ella diera por finalizados sus caprichos aunque fuera por un momento. Todo eso, con el paso del tiempo, haría pensar al propio actor sobre cuanto pudo tener él también de divo insoportable durante esa época, algo que lógicamente no llegaba al extremo de alguien como Miriam Hopkins, pero tampoco pecaba de ser alguien fácil de tratar precisamente. Robinson le dijo a Joel McCrea que no entendía como podía llevar tan bien sus escenas con Hopkins, a lo que éste respondió que él no era un actor tan bueno como Robinson y que ella no se sentía inferior o amenazada y que por lo tanto se comportaba de una manera más relajada. Debido a su estatus se sabía que el nombre de Hopkins iba a ocupar el primer lugar en los carteles, algo que una estrella como Robinson no aceptaba así por así y que en este caso no sirvió para acercar posturas ni mucho menos. Para Ciudad Sin Ley el vestuario de la actriz era elegido por ella misma, escogiendo botas y sombreros que la elevaban en estatura física muy por encima de Robinson en las escenas conjuntas. La solución que daría Hawks es que el actor se subiera a una caja para igualarse a Hopkins, pero Robinson lo consideró una humillación y que le resultaría muy difícil sentirse cómodo actuando de esa manera, así que consiguió que la actriz hiciera las escenas descalza, aunque él también entendería que para ella tampoco sería muy cómodo actuar de aquella forma. Después de muchas disputas y de mucha tensión llegó el momento en que tenían que rodar una escena en la que Chamalis tenía que abofetear a Ruthledte, y como la relación entre los dos actores no era nada buena Robinson tenía muchos reparos en hacerla demasiado real. De todas formas Hopkins le diría delante de todo el personal que no había problema alguno, que la escena tenía que ser lo más realista posible y que no dudara en darle una bofetada de verdad y que era mejor que quedara bien a la primera toma. Y eso fue lo que hizo Robinson, pero la bofetada que le dio fue tan fuerte que la tiró al suelo, y al grito de Hawks de “corten” la mayor parte del equipo arrancó en aplausos, y no por que la toma fuera especialmente buena. Miriam Hopkins ya no volvió a ser la misma durante el resto del rodaje, y por mucho que Robinson intentara mejorar la situación la actriz no volvió a hablarle durante el resto del rodaje. Finalmente esa escena no llegaría a incluirse en el film, algo lógico por otra parte.

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5 respuestas a BARBARY COAST (1935)

  1. Jorge Garcia dijo:

    Pues me parece perfecta tu reseña, a mi me gusta un poco mas que a ti me temo, no la veo tan desigual, tambien es cierto que se juntan dos iconos importantes para mi como son G. Robinson y Hawks, pero me parece una muy buena película, que flojea hacia el final, eso si,
    Saludos.

    • gonzalo120w dijo:

      Con Barbary Coast y con otras me pasa que me da la sensación de son películas que han sido masacradas en el montaje, es que hay escenas que parecen muy precipitadas, seguramente no te podría decir que haya algo malo en una escena, como por ejemplo cuando Chamalis irrumpe en el periódico, salvo que parece mucha casualidad que llegue justo antes de que saquen la primera edición donde precisamente van a publicar algo contra él, es una escena que necesitaba algo más. Algo así seguramente no se puede achacar al director únicamente, aunque con otros es más difícil tener esas sensaciones, como con Wilder, Ford o Kubrick. No hay duda de que aunque alguien pueda tener mucho talento si que puede ser que no pueda controlar sus obras tanto como quisieran.

      • Addison de Witt dijo:

        Esto que comentas lo entiendo, pero es mas entendible aún tratandose de un filme de Hawks que como sabes practicamente no pasaba por montaje, tenía la manía de filmar justo lo que queria y lo que positivaba terminaba en la pelicula, era un genio pero a veces se detectan fallos de estos que comentas, ¿El sueño eterno????
        Gracias y un saludo

  2. gonzalo120w dijo:

    A pesar de eso, de lo anárquico que pudo ser Hawks, si que sigo creyendo que antes los estudios tenían mucho más poder sobre casi todos los directores, y hacían y deshacían lo que les daba la gana. Lo cierto es que hay un buen ramillete de films de Howard Hawks que están mucho mejor acabados que este, del que hay que decir que tiene momentos muy brillantes.

    • Addison de Witt dijo:

      Hombre Hawks es en mi opinión uno de los 5 o 6 grandes de la edad de oro del Hollywood, y tiene mejores films que este, eso esta claro, asi como lo que dices de los estudios, es la época de los estudios como grandes dominadores de la industria americana, ni el crack pudo con ellos.
      Saludos.

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