TWO SECONDS (1932)

lf (47)

Uno de los testigos de una ejecución en la silla eléctrica pregunta cuanto tiempo tarda realmente en morir quien es ajusticiado de esa forma, uno de los encargados responde que son dos segundos, a lo que el testigo responde que deben ser los dos segundos más largos que pueda nadie imaginar. John Allen (Edward G. Robinson) es el condenado a morir en la silla eléctrica por asesinato. En esos dos segundos pasan ante sus ojos los acontecimientos que le llevaron a esa situación. Recuerda como trabajaba en las alturas, en la construcción de rascacielos, y como debido a lo peligroso del trabajo ganaba bastante dinero, pero no le iba igual de bien con las mujeres, todo lo contrario que a su amigo y compañero de trabajo Bud (Preston Foster), jugador empedernido que apostaba a lo que fuera continuamente. Como uno de los planes que preparó Bud para salir con chicas no resultó del agrado de John, éste se va a una salón de baile, allí conoce a Shirley (Vivienne Osborne), que hace de pareja de baile por dinero y está harta de los que se intenten propasar con ella continuamente, por lo que es despedida, pero ve la oportunidad de resolver sus problemas casándose con alguien como John, que tiene una buena situación económica y no es alguien que resulte un mal tipo,  aunque tiene que emborracharlo para conseguir el enlace matrimonial en una ceremonia en la que John prácticamente ni sabe donde está. Bud se da cuenta de los tejemanejes de Shirley pero de nada sirven sus intentos por hacer ver a su amigo su error, discuten por ello durante una jornada de trabajo y durante la airada disputa Bud cae desde las alturas. A causa del fallecimiento de su amigo John entra en una intensa crisis mental y pierde el trabajo. Shirley, que se ha aprovechado hasta entonces del dinero de John para todos sus caros caprichos vuelve a los salones de baile. El corredor de apuestas de Bud aparece en la casa de John para pagarle una apuesta que había aceptado antes del fallecimiento de su amigo, esto causa una reacción en John que le lleva a liquidar las deudas que había contraído, y al descubrir a Shirley en su antiguo empleo termina matándola. Durante el juicio John reconoce que merece la pena de muerte, no por matar a Shirley, si no por el accidente que le costó la vida a su amigo.

Tercera película de Robinson con Mervin LeRoy. Two Seconds está claramente por debajo de las dos anteriores, Little Caesar y Five Star Final, aunque no se trata de una película a despreciar, en absoluto, pero tanto Robinson como LeRoy no hablaban con mucho cariño de este film. Robinson siempre tuvo mucho aprecio por LeRoy, personalmente y como director, lo consideraba un buen realizador, aunque con más entusiasmo que sello propio, para él no era alguien como Hitchcock o Lubitsch, gente que “firmaban” sus películas, consideraba a LeRoy un gigante de Hollywood pero un gigante con “g” pequeña. Como uno de los puntos flojos de Two Seconds pueden estar la actuación de Preston Foster, (que aparte de actor era músico, entre sus logros está haber compuesto un clásico del blues como Got My Mojo Working, con el que reinó todo un Muddy Waters) y lo acelerado de los acontecimientos. Metraje muy corto para una película que adolece de cierta pausa y profundidad en el desarrollo de personajes y situaciones. Con todo tiene una de las escenas más potentes de toda la carrera de Robinson, que se explica en el juicio en un estado de intenso declive mental. Es una escena muy lograda aunque tampoco pasa nada si se dice que Robinson está exageradísimo por momentos e incluso que descarrila durante un monólogo muy fuerte y angustioso. De todas formas es una escena que hay que ver, ya sólo por eso merece la pena este film, y es que ver a un coloso como Robinson, un actor que poseía una fuerza descomunal, tan al límite no es algo muy habitual. El tono oscuro y desencantado del film también es algo que se puede destacar y que encaja perfectamente con el hecho de estar rodado en el año posiblemente más duro de la depresión de esa década. Y resulta curioso que siendo Two Seconds una de las pocas películas durante ese período en las que Robinson no interpretaba a un gángster y su personaje terminara igual.

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2 respuestas a TWO SECONDS (1932)

  1. Addison de Witt dijo:

    Hace años que la ví en VOS y la verdad es que me gustó bastante, no esta a la altura de Hampa dorada pero no me pareció que desmereciera tanto, fijate, me han entrado ganas de revisitarla, aprovechare estas vacaciones para hacerlo.
    Saludos.

    • gonzalo120w dijo:

      Si no has visto Sed de Escándalo (Five Star Final), te la recomendaría. Yo sólo he podido ver esa y Two Seconds en vo sin subtítulos ni nada. Five Star Final es bastante impresionante y aunque Hampa Dorada sea más legendaria no se si la pondría por delante. Y con películas como Two Seconds me pasa lo mismo que con The Hatchet Man u otras de esos años, hay personajes no muy desarrollados y situaciones un tanto forzadas, el principal problema puede ser el escaso metraje, aunque son películas muy interesantes y que por supuesto recomiendo, pero tampoco puedo decir que estén a la altura de Enemigo Público o El Bosque Petrificado, por ejemplo.
      Gracias por el comentario y saludos.

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