I LOVED A WOMAN (1933)

ilaw1

John Hayden (Edward G. Robinson) es hijo del dueño de una de las empresas de la industria cárnica de más éxito en Estados Unidos durante los últimos años del siglo XIX y que antes de involucrarse en el negocio familiar está tomándose un período sabático junto a su asistente personal. John tiene la intención de prolongar sus vacaciones durante tres años para empaparse de la cultura de los lugares a los que siempre quiso ir, pero durante su estancia en Grecia recibe un telegrama informándole de que su padre ha fallecido. Regresa inmediatamente a Chicago y nada más llegar se enamora de Martha Lane (Genevieve Tobin), activista contra las desigualdades e hija del dueño de una empresa rival, que ve la solución para evitar la quiebra de su propia empresa en casar a su hija con John, quien a pesar de la rivalidad no duda en hacerle un préstamo millonario. Al hacerse cargo de la empresa de su padre John quiere cambiar demasiadas cosas, como proporcionar un mejor entorno para los trabajadores o esforzarse por ofrecer productos de mejor calidad, algo que la directiva no ve con buenos ojos y vislumbran un futuro nefasto para la empresa. Pasan los años y su empresa tiene serios problemas económicos debido a los cambios en la política interna, además la relación con Martha cada vez es más distante y John empieza a interesarse por una prometedora cantante, Laura McDonald (Kay Francis) que le pide ayuda económica para terminar su formación artística a cambio de tener derecho a una parte de los beneficios que reporte su carrera musical. John, influido por la ambiciosa Laura, cambia su actitud en la forma de actuar en los negocios y comienza un agresivo plan para devolver a su empresa al lugar que ocupaba antes de que se hiciera cargo, sin importarle vender carne enlatada en mal estado para el ejercito de Estados Unidos durante la guerra hispano-cubano-norteamericana. Gracias a su poder y a su pericia logra salir indemne del escándalo pero Martha descubre la infidelidad de su marido con Laura y espera su momento para hundirlo.

ilaw2

Dirigida por Alfred E. Green, en la que sería la tercera colaboración con Robinson, I Loved A Woman se presenta como un film interesante durante su parte inicial pero no logra mantener esa cualidad durante todo el metraje. Está basada en una novela, Red Meat de David Karsner, la cual ficcionaba sobre la vida de J. Ogden Armour. Especialmente a partir del repentino y forzadísimo cambio de actitud del magnate la película comienza a resultar menos inspirada y se suceden escenas que no tienen la consistencia del inicio. También que la película abarque quizás demasiado tiempo en un metraje de poco más de 90 minutos, especialmente a partir de esa transformación en el comportamiento del protagonista, hace que en la segunda mitad todo resulte mucho más precipitado que en la parte inicial. De la misma forma resulta excesivo para el minutaje de I Loved A Woman el recurso de colar una canción tantas veces por muy significativa que pueda ser para el potentado de las industrias cárnicas. Que además esta película no admita comparación con otras producciones sobre el auge y caída de magnates no evita que se pueda disfrutar de las actuaciones de la pareja protagonista, especialmente de Robinson, que venía de un buen número de papeles en los que daba vida a personajes muy intensos. En la primera parte del film le podemos ver ofreciendo una mayor sofisticación sin perder de ninguna manera su virilidad y su poder de persuasión en pantalla.

Hal Wallis, productor de Warner Brothers, dijo que Robinson exigió cambios en los diálogos del film que en un principio fueron ignorados por el director para posteriormente ser aprobados y que acercaron el desarrollo de su personaje a la novela original, algo que satisfizo al actor. Aunque su relación con Kay Francis no fuera demasiado buena tenía muy buena opinión de la actriz y valoró muy positivamente haber podido trabajar con ella. Dado que a causa de su popularidad ya le era imposible residir en Nueva York sin resultar agasajado constantemente decidió mudarse definitivamente junto a su mujer y a su hijo recién nacido a California. La búsqueda de un sitio para vivir en Hollywood le llevó a todo tipo de experiencias pintorescas ya que al presentarse él mismo en las casas en las que estaba interesado infundía pavor a quienes le atendían, que le identificaban con algunos de los personajes a los que interpretó en la pantalla durante esos años, la influencia de Little Caesar todavía tenía su peso, de hecho desde que interpretara a Rico Bandello ya nunca se lo pudo sacar de encima. También renovó su contrato con Warner en la que demandó incluir cláusulas que le permitieran tener la última palabra a la hora de actuar en las películas que su estudio le propusiera y que los guiones recogieran los cambios que él deseara, lo que fuera por evitar en lo posible interpretar a más gánsteres.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en drama y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s