SILVER DOLLAR (1932)

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Yates Martin (Edward G. Robinson) es un buscador de oro que llega a Colorado en busca de la solución a sus problemas económicos en plena fiebre del oro, sin mucha suerte pero lleno de optimismo y buenas intenciones. Todos sus intentos por encontrar un buen yacimiento son en vano y por mucha buena disposición que tenga no logra ninguna concesión que le proporcione lo que tanto espera, por lo que su mujer Sarah (Aline MacMahon), mucho más realista, le fuerza a montar una tienda de suplementos para los buscadores de oro de la zona. Pero el exceso de confianza y la testarudez de Yates le impiden ver que su forma de proceder, entre otras cosas, lleva a su comercio a la ruina, por lo que llega un momento en que debe replantearse su vida y a decidirse dejar Colorado, pero cuando ya había asumido su fracaso, un par de clientes con los que había pactado beneficiarse de una tercera parte de lo que encontraran en las minas a cambio de todos los suplementos que necesitaran, le informan de que han encontrado un gran yacimiento de plata por lo que los Martin se hacen ricos de la noche a la mañana. Yates es aconsejado a presentarse como gobernador, y lo consigue, gracias a su buen carácter y a que no duda en prometer que compartiría su riqueza con los ciudadanos, por lo que una vez siendo elegido invierte dinero para hacer que Denver sea una ciudad tan atractiva como Chicago o Nueva York, con un gran teatro para la ópera incluido. Pero todo ese nuevo estatus le lleva a distanciarse cada vez más de la práctica Sarah, más aún después de conocer a la glamurosa Lily Owens (Bebe Daniels), una relación que pone en peligro el matrimonio Martin.
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El guión de Silver Dollar es una ficción sobre la vida de Horace Tarbor, buscador de oro que terminó siendo senador republicano de Estados Unidos en el siglo XIX. Dirigida por Alfred E. Green, con quien también Robinson colaboraría en otra ficción sobre otro polémico personaje, J. Ogden Armour en I Loved A Woman, otra película bajo los mismos parámetros que Silver Dollar: ascenso y caída, infidelidades, etc. Es una película correcta de un director no demasiado personal, que tiene en Robinson y en Aline MacMahon motivos más que suficientes para justificar su visionado. Robinson tiene una actuación bastante completa, es muy interesante verle en un carrusel de situaciones y registros y nunca perder de vista la identidad de su personaje. No se puede dudar del estatus de Robinson en esa época, su presencia domina la mayoría de las escenas, aunque tampoco estamos ante una actuación a la altura de Little Caesar o Five Star Final.

Durante el rodaje Robinson supo que iba a ser padre de su único hijo, circunstancia que le aterrorizaba, sabía de las dificultades que un embarazo le iban a causar a su mujer Gladys, quien ya había tenido otro hijo en un anterior matrimonio y que había sido informada del riesgo que conllevaría para su vida volver a quedarse embarazada. También por esas fechas Robinson se implicó muchísimo en la campaña para la presidencia del gobierno norteamericano del demócrata Roosevelt, a pesar de que contara con las reticencias de buena parte de los peces gordos de Hollywood. No sólo es que pudieran ser simpatizantes de los republicanos, tampoco gustaba demasiado que sus estrellas se involucraran tanto en el activismo político. Pero el hecho de que Roosevelt lograra su victoria en 1932 fue algo que entusiasmó a Robinson de tal manera que lo celebró dando una fiesta por todo lo alto. Ya nunca abandonaría el interés por la política.

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4 respuestas a SILVER DOLLAR (1932)

  1. Parece una mezcla entre Boardwalk Empire, Chinatown, Dashiell Hammett y Raymond Chandler. Me gusta muchísimo. Tanto que me suscribo al blog, ¡ala!

    • gonzalo120w dijo:

      Supongo que tu nick es como homenaje a Chuck, ¿no?, siempre que te leo recuerdo que lo último que leí de él fue Rant, ya ha llovido desde entonces, tendré que ponerle remedio un día de estos, creo que hasta Rant me leí casi todo lo que ha sacado. Para la literatura la verdad es que carezco totalmente de la lealtad que tengo con la música o el cine,
      Saludos.

  2. plared dijo:

    Esta pelicula la recuerdo, era bastante mediocre, pero como dices la actuación de Robinson se come la pantalla. Y como curiosidad tendría ya unos 40 años mas o menos pero sale mas juvenil que en otras. Aunque en realidad, es una actor que siempre tuvo presencia de edad mas que adulta, de ahí quizás que como secundario de lujo fuera sin duda de los mas grandes. Cuidate

    • gonzalo120w dijo:

      Incluso de muy joven, en Broadway o en películas como A Lady To Love, ya había hecho interpretado a hombres mucho más mayores de lo que era en la época. Y para mí, papeles secundarios como los de Perdición o The Cincinatti Kid, son tan grandes como sus mejores trabajos de protagonista.
      Saludos.

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